Etiquetas
- Artículos (9)
- Cine (12)
- Debilidades (23)
- Experiencias (10)
- Fútbol (5)
- Las películas de mi vida (1)
- Literatura (11)
- Música (11)
- Radioficción (4)
- Relatos (1)
- Series (1)
viernes, 29 de marzo de 2013
viernes, 12 de octubre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
INSPIRACIÓN
Aún palpita después de haber estado escribiendo.
Y entonces me levanto. Y veo un resplandor azulado colándose por la ventana. Esta noche hay luna llena, y en este preciso momento se encuentra justo en el centro del cielo. Y aquella ebullición hace que crea escuchar el aullido lejano de un lobo, de una criatura sobrenatural acaso.
Y mi corazón late deprisa ante lo romántico del momento.
lunes, 9 de enero de 2012
"USTED CONOCE MIS MÉTODOS, RITCHIE"
sábado, 17 de diciembre de 2011
NAOMI WATTS
Me encanta el papel que hace en King Kong. Quizás por esa razón me la imagino siempre así, rodeada por ese halo de luz etérea. Como si fuera un ángel, sí. Tal cual.
Hace una semana emitieron esa película en la tele. Justo cuando la puse se encontraba en la secuencia en la que el Kong lucha contra los T-Rex. Una de las mejores, sin duda. Pero no mi favorita.
Cuando la bestia se encuentra en mitad de Central Park, destrozando todo lo que ve a su paso, desbordado por la cólera, llega el momento en que encuentra lo que buscaba. No puede hacer nada. Está paralizado. Lo único que desea es estar con ella. Contemplarla. El maldito Peter Jackson supo representar de forma perfecta esa sensación. No hay nada alrededor, tan sólo ellos dos, la bella y la bestia.
Precisamente esa misma tarde, antes de haber encendido la tele, tenía pensado ver Mulholland Drive. Y lo había hecho sin saber aún que también la protagonizaba Naomi. Ya he hablado otras veces de que un síntoma claro para comprobar si una película me ha gustado de verdad es el hecho de que, al final, me levante del sillón con un respingo. Hay otro más: el de buscar información en la Wikipedia. Información no de la película en sí, sino de lo que cuenta. En este caso fue para saber, para entender mejor qué es lo que cuenta. La recomiendo encarecidamente.
En definitiva, escribo sobre Naomi Watts porque se convirtió en el hilo que unió dos grandes sensaciones esa tarde. Porque casualmente el mismo día en que volví a deleitarme recordando la escena de Central Park de King Kong descubrí una grandiosa película. Y porque, como dije al principio, Naomi es guapa. Es muy guapa. Y también actúa bien, muy bien.
jueves, 17 de noviembre de 2011
MOMENTO RADIO
La dramatización está hecha para aficionados al personaje del Conde. Tanto el de la novela como el del cine. Lógico, si se tiene en cuenta que se pretendía homenajear el centerario de obra de Stoker y el 150 aniversario de la muerte de éste.
Tiene esa atmósfera perturbadora, sí. Mantiene la tensión. Lo he escuchado con la luz bajita, como aconseja Plans al principio. Para que la imaginación se pusiera manos a la obra. Con esa magia que sólo transmite la radio.
Bien, acabo de darme cuenta de que últimamente sólo hablo de vampiros. Pues lo siento, es que me gustan mucho.

http://www.miedoteca.com/2011/06/el-discipulo-de-dracula.html
sábado, 12 de noviembre de 2011
DUPIN Y HOLMES, O EL PENSAMIENTO DEDUCTIVO
Me he comprado una libretita. Para apuntar cosas. Para que no se me olviden las ideas. Y resulta que estaba en la cama del hospital, tras mi artroscopia en la rodilla, leyendo El misterio de María Roget, cuando me encuentro con la siguiente intervención del brillante Dupin:
“-No creo necesario decirle –comentó Dupin al terminar la lectura de las notas– que es éste un caso bastante más complicado que el de la rue Morgue, del cual se diferencia en un punto muy importante. Esto es un ejemplo del crimen cruel, pero ordinario. No hallamos en él nada que sea particularmente exagerado o excesivo. Le ruego que se fije en que, por esta razón, ha parecido sencillo el misterio, aunque aquélla sea precisamente el motivo por el cual hubo de considerarse como más difícil de resolver.
Por esto, desde un principio, se consideró superfluo ofrecer una recompensa. Los pedantes auxiliares de G*** eran demasiado superiores como para comprender cómo y por qué podía haberse cometido semejante crimen. Su imaginación les permitía idear un modo (o varios), un motivo (o varios), y como no era imposible que uno de tan numerosos medios y motivos fuese el único cierto, creyeron como demostrado que el real había de ser uno de aquéllos. Pero la facilidad con que concibieron ideas tan diferentes, y hasta el carácter verosímil con que cada una estaba revestida, debieron haber sido tomados por indicios de la dificultad antes que de la facilidad atribuida a la explicación del enigma.”
Y, naturalmente, en seguida se me vino a la cabeza la famosa frase que Poe pone en boca del mismo personaje en Los crímenes de la rue Morgue:
“Yo creo que si este misterio se ha considerado como insoluble, por la misma razón debería ser fácil de resolver, y me refiero al outre carácter de sus circunstancias. La Policía se ha confundido por la ausencia aparente de motivos que justifiquen no el crimen, sino la atrocidad con que ha sido cometido. Asimismo, les confunde la aparente imposibilidad de conciliar las voces que disputaban con la circunstancia de no haber sido hallada arriba sino a madmoiselle L’Espanaye asesinada y no encontrar la forma de que nadie saliera del piso sin ser visto por las personas que subían por las escaleras. El extraño desorden de la habitación; el cadáver metido con la cabeza hacia abajo en la chimenea; la mutilación espantosa del cuerpo de la anciana, todas estas consideraciones, con las ya descritas y otras no dignas de mención, han sido suficientes para paralizar sus facultades, haciendo que fracasara por completo la tan traída y llevada perspicacia de los agentes del Gobierno. Han caído en el grande, aunque común error de confundir lo insospechado con lo abstruso.”
El paralelismo es más que obvio, pienso yo. En el caso de la rue Morgue, nos encontramos, según cuenta Dupin, con un misterio considerado por la policía como de difícil solución ante su imposibilidad de encontrar una explicación lógica de lo sucedido. Sin embargo, la dificultad para este “razonador” es mínima. Ocurre totalmente lo contrario con el caso de María Roget: al haber múltiples soluciones de carácter verosímil posibles, la policía opina que no habrá problemas para encontrar la verdadera, dado que ésta será una de aquéllas, aún sin haberlo comprobado, añado yo, suponiendo que esta es la deducción del personaje. Por el contrario, Dupin lo considera “más complicado que el de la rue Morgue”.
A partir de ese momento, y por esa misma razón, lleva a cabo un proceso de búsqueda de la verdad diferente al que puso en práctica en el primero de los misterios, y comienza a argumentar por qué algunos de los razonamientos que habían aparecido en ciertos periódicos dando posibles explicaciones al crimen y abriendo nuevas vías de investigación son falsos. Esto es, ante las numerosas posibilidades, lo que hace es ir descartando para, al final, llegar a la que no se pueda tildar de imposible, la cual será la verdadera. ¿Y no recuerda este modo de proceder a la también célebre frase de Conan Doyle: “Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad”? ¿Nos encontramos, por tanto, ante una nueva prueba que demuestra la influencia que los cuentos protagonizados por Dupin tuvieron en el creador de Sherlock Holmes? No olvidemos que en el comienzo del relato La caja de cartón –que en muchas ediciones aparece en El paciente interno, por el hecho de que el anterior fue retirado durante un tiempo– Holmes lleva a cabo un proceso deductivo para saber lo que Watson, callado, estaba pensando en ese momento. Cuando su compañero, sorprendido, le pregunta cómo pudo haberlo “adivinado”, el detective, antes de explicarle todo ese proceso paso por paso, le dice:
“-Recuerde –dijo– que hace algún tiempo, cuando le leí un párrafo de Poe en el que un acertado conversador sigue los pensamientos no verbalizados de su compañero, usted se inclinaba a considerar el asunto como un simple tour-de-force del autor. Al observar yo que que yo mismo tenía la costumbre de hacer constantemente esto mismo, usted expresó cierta incredulidad.”
El “acertado conversador” no es otro que Dupin, y el párrafo al que Holmes se refiere pertenece a Los crímenes de la rue Morgue, cuando el personaje de Poe deduce también lo que su acompañante está pensando mientras los dos pasean por la calle.
Me encanta encontrarme con estas cositas. Con estas conexiones. Y ahora tengo mi libreta. Para que no se me olviden cuando las encuentro, como ya he dicho. Tan sólo espero que ahora me acuerde siempre de llevar un bolígrafo en el bolsillo.
viernes, 4 de noviembre de 2011
EL NOSFERATU, EL VAMPIRO

lunes, 24 de octubre de 2011
MICROTEATRO POR DINERO
Es increíble la cantidad de cosas que puedes aprender y descubrir grabando un reportaje. Muchas veces me da por pensar eso de que ya está todo inventado. Que es muy difícil crear algo nuevo. Sacarse ese as de la manga. El conejo de la chistera. O cualquier tópico que se les ocurra. Pero, entonces, llega algo que vuelve a sorprenderme. Me ha pasado con canciones, con películas, con la radio. El jueves pasado me pasó con el teatro.
A mí, siendo mi debilidad la atmósfera, el hecho de sentirte recogido, metido de lleno dentro del mundo narrado y dramatizado en la pantalla, en el escenario. Una sala pequeña, de unos dos metros cuadrados, una obra de menos de quince minutos, un público inferior a quince personas –y es que no caben más, vaya–. Eso es Microteatro por Dinero. Sin escenario, con los actores interpretando su papel a escasos centímetros de ti.
La iniciativa surgió a finales del año 2009 de la mente del cineasta Miguel Alcantud, que tuvo la idea de alquilar un antiguo burdel para representar obras de corta duración en sesión continua en cada una de las habitaciones. El éxito fue tan rotundo que se decidió que lo que iba a ser algo puntual pasara a funcionar de forma continua. Se buscó un local en la calle Loreto y Chicote, una antigua carnicería, y en la planta baja se montó todo el tinglado. Tú vas, te tomas lo que quieras en el bar, te compras las entradas para las obras que quieras ver de las cinco que se representan a la hora elegida dentro de sus seis sesiones. Y si el comienzo te pilla bebiéndote la cerveza, te la bajas sin problema. La gente, además, muy amable y muy simpática. Los actores y las camareras. Unos cracks, ciertamente.
Pues eso, que cuando pienso que ya es muy difícil que me sorprenda verdaderamente algo, me topo con cosas como esta, que me hacen darme cuenta de que en realidad aún hay muchísimas cosas por descubrir, y otras tantas que, aun estando descubiertas para el mundo, yo he de hacerlo para mí mismo.
Ale, a visitarlo.
http://www.teatropordinero.com/index.php




